La organización GEN se compone de un grupo de empresas especializadas en la selección, administración y protección del talento humano, con mas 20 años de experiencia en el mercado; cuenta con oficinas en la principales ciudades del país y está conformado por un equipo interdisciplinario de profesionales en áreas como, salud ocupacional, psicología, derecho, financiera y seguridad social, entre otros.


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Los 3 consejos más equivocados que te han dado sobre la búsqueda de empleo

En este país en el que parece que todo el mundo es entrenador de fútbol – menos el que realmente lo es, a tenor de las autoaclamaciones de la gran mayoría, que asegura saber perfectamente cómo debían haber planteado el partido para ganar -, tampoco nos quedamos cortos en saber cómo funcionan los procesos de selección, cómo buscan candidatos los seleccionadores, y cómo se debe plantear una candidatura para “llevarse el gato al agua”.

Vamos, dime si no es verdad que cuando te has puesto a buscar trabajo, te han dado todo tipo de consejos sobre qué puestos buscar, qué evitar, qué funciona y qué no debes hacer. Me apuesto a que entre padres, tíos, amigos, hermanos y colegas, has tenido acceso a una vasta sabiduría popular en lo que a conseguir trabajo respecta.

Y tú probablemente escuchas con diligencia y sigues a pies juntilla todo lo que te aconsejan…

El problema es que no todos los consejos son buenos consejos

Por supuesto que todos ellos te hablarán del tema con todo su cariño y buena intención, pero no necesariamente están al día de cómo realmente funcionan los procesos de selección en un mercado laboral que cambia tan rápidamente.

No digo que lo que te recomiendan no funcionara en algún momento, seguro que a ellos les fue de maravilla hace unos años, pero eso no necesariamente supone que funcione igual ahora.

Y he pensado desmitificar algunas de las ideas erróneas que circulan sobre los procesos de selección para actualizar esos conceptos un poco y que no caigas en la trampa de seguir estancado en buscar trabajo como se hacía el siglo pasado:

UNO:

Tienes que mandar tu CV al máximo de empresas posible

Ciertamente tendrás que presentar tu candidatura a más de una empresa, eso es indudable, pero no es cierto que cuantas más, mejor.

Es muchísimo mejor ser estratégico y centrar tu energía y tus esfuerzos en una lista de empresas que realmente pueden encajar contigo, que tirarle a todo hijo de vecino.

Verás, hay algo que a mí me gusta explicar porque es increíblemente relevante pero los candidatos no le prestan ninguna atención: un puesto de trabajo IDÉNTICO en nivel, responsabilidades y funciones puede ser radicalmente diferente en función de la empresa en la que lo desempeñas.

Puedes ser Responsable de Marketing Digital en la empresa A y BRILLAR. Dar rienda suelta a tu creatividad, tomar todas las decisiones, trabajar en un ambiente de respeto, trabajo en equipo, y realmente disfrutar de lo que haces.

Pero si en vez de elegir la empresa A, por hacer las cosas al azar eliges la empresa B… puedes haberte metido en la peor experiencia profesional de tu vida. El mismo puesto idéntico puede convertirse en el infierno.

¿O no te ha pasado nunca? Y si no te ha pasado personalmente, seguro que tienes cerca algún caso.

No te creas si te dicen que sólo tienes que mirar los requerimientos del puesto e inundar el mercado de CVs: esa es de las recomendaciones a las que no tienes que hacer caso.

Hoy en día hay que ser mucho más ESTRATÉGICO y de hecho, tienes que vigilar muy bien dónde mandas tu CV.

DOS:

Tienes que aguantar en un puesto un mínimo de 3 años antes de tratar de cambiar de trabajo

En otra época, había que agarrarse los machos y aguantar en una empresa todo lo posible antes de tratar de huir, porque estaba mal visto el empleado que trataba de irse al poco de haber llegado. Digamos que se le veía comopoco fiable.

Pero claro, era cuando la gente que recibía el reloj al cumplir los 25 años en la empresa, era mayoría. Era cuando la relación empresa-empleado era una relación paterno-filial.

Cuando estaba enmarcada en un contrato social de “tú trabajas para mí para siempre, yo a cambio te cuido”.

Cuando la empresa era tu segunda familia. Cuando se hacían planes de carrera. Cuando toda tu preocupación profesional era cobrar más, trabajar menos… y esperar que llegara el reloj.

No digo que no queden dinosaurios así, pero la dinámica ha cambiado Y MUCHO.

Las estadísticas hablan de que cambiaremos de trabajo entre 9 y 20 veces en nuestra carrera profesional. 9 es el mínimo. Cinco años máximo de media en un trabajo como mucho.

Y ya no es sólo cuestión de números, es que la empresa ya no quiere que te quedes simplemente para demostrar tu lealtad, la empresa va a necesitar que te quedes mientras eres la persona que mejor les soluciona sus necesidades y siempre que estés del lado de las soluciones y no de los problemas.

Y tú vas a querer estar en esa empresa mientras estés a gusto y puedas crecer. Mientras lo que haces y donde lo haces tenga sentido con tu momento personal y tus necesidades. Mientras sientas que estás aportando y no restando.

Porque ahora le pedimos mucho más a un trabajo que simplemente la nómina de final de mes, y por eso somos más exigentes con dónde estamos invirtiendo nuestro tiempo, nuestras neuronas, nuestra creatividad y energía.

Y la suma de todo ello es que ya no hay un “tiempo mínimo respetable” que pasar en una empresa.

Yo, como seleccionadora, prefiero que un candidato sea honesto consigo mismo y con la empresa, y no que se quede parasitando un puesto en el que ambas partes están perdiendo.

Lo que no significa que yo te esté diciendo que en cuanto no estés a gusto en tu trabajo, que te vayas, nada más lejos! Lo que hay que hacer es ser muy muy muy objetivo y honesto para analizar qué es lo que no está funcionando. A lo mejor no es la empresa, es el jefe o los compañeros o el departamento o el trabajo en sí, a lo mejor un cambio de condiciones es suficiente para recuperar la ilusión.

Y desde luego que tampoco te digo que si realmente te das cuenta que tu historia dentro de esa empresa se ha acabado, que lo dejes todo dando un portazo y te vayas con una mano delante y otra detrás. Aquí: sentido común, que es el menos común de los sentidos, pero que yo sé que tú tienes 😉

El caso: que si eres la persona adecuada para el trabajo, hoy en día la mayoría de los seleccionadores no te van a descartar porque hayas pasado menos tiempo del “respetable” en tu último puesto de trabajo.

TRES:

Tu Currículum debe ser sólo UNA página

A ver, cómo funciona esto: yo soy el seleccionador y recibo dos CVs: uno de dos páginas y otro de una página; los miro y digo: voy a descartar automáticamente al que ha usado dos páginas para darme la información que necesito y sólo voy a considerar al que ha usado una página en la que sólo le ha dado el sitio para hacer una lista de los puestos que ha desempeñado, sin información adicional porque se salía de los márgenes.

¿En serio?

Oye, que no te digo que no haya seleccionadores repuñeteros que consideren lo de las dos páginas una falta de consideración hacia su tiempo igual que pueden tacharte de cutre por usar la tipografía Tahoma en el CV. Pues en ese caso, agradéceles por que no te llamen, te aseguro que no quieres trabajar en una empresa que tiene a ese tipo de gente haciendo su selección de personal!!!

Yo, entre un CV de una página con una tipografía tamaño 8 puntos, con medio milímetro de márgenes, reducción del espacio entre líneas al mínimo, o un CV de dos páginas que RESPIRA y donde encuentro con facilidad la información que necesito, te aseguro que prefiero es segundo porque me FACILITA la lectura y con ello, mi trabajo.

Eso no significa que aproveches para contarle tu vida y milagros:

siempre tienes que ser conciso pero sobre todo, tienes que enfocar la información a aquella que es relevante para el puesto y que es la que le dice al seleccionador que tú eres la persona que sabe solucionar el problema que tiene.

Y como regla general, lo normal es que a partir de 5 años de carrera o 3 puestos de trabajo –lo que primero ocurra-, tengas que usar 2 páginas.

Por debajo de esto, puedes quedarte en una página pero su lectura tiene que facilitarle el trabajo al seleccionador, no simplemente que te quedes tú a gusto con el aprovechamiento máximo del espacio que has hecho.

Y sí, sé que ahora hay muchas páginas que te convierten el CV en una infografía, que le ponen colorinchis, diagramas de barras, puntuación en tu nivel de conocimientos… bullshit (con perdón).

Todo esto no sirve más que para deshumanizar un documento que debería contar una historia, que debería transmitir algún tipo de emoción, que debería hacer que el seleccionador te pueda imaginar logrando resultados para su empresa.

Salvo honrosas excepciones, tu diferenciación no debería estar en los colores o los dibujos de tu CV.

Tu diferenciación debe estar en saber explicar cómo al trabajar, tú haces las cosas mejor o de una manera distinta a los demás. Y eso requiere PALABRAS. Eso requiere storytelling. Eso requiere que sepas comunicar lo que has LOGRADO y CÓMO.

O sea que perfecciona el bonito arte de la prosa y tu conocimiento de lo que busca tu mercado y tu propuesta de valor profesional, y usa las dos páginas de tu CV para transmitirlo!

Y si tienes algún otro ejemplo de consejos desactualizados y caducos, me encantará que me lo cuentes en los comentarios.

Fuente: https://zumodeempleo.com/ 

 

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Descubra qué tanta inteligencia emocional tiene en su trabajo

No siempre los demás son los malos, si se siente aburrido en su trabajo y sin oportunidades es posible que la culpa la tenga usted mismo ya sea por su mentalidad o por sus comportamientos. Mire por qué.

Ser inteligente no es solamente tener conocimientos en una u otra área en específico o saberse un texto, los números o el mapa del mundo al derecho y al revés. Aunque hace parte de ello, la inteligencia tiene que ver más bien con las capacidades que tenemos para resolver problemas y ser estratégicos en situaciones que ameriten conseguir un logro o buscar una salida hacia algo que estamos buscando.

Por eso, cuando se habla de inteligencia emocional, se hace una referencia a las capacidades que alguien puede o debe tener para manejar las emociones, el estrés y superar los obstáculos. Una persona con este tipo de inteligencia se relacione fácilmente con las demás personas y por supuesto es resiliente ante lo que los demás rumores de él o los problemas que le aparezcan en el momento menos esperado.

La inteligencia emocional viene siendo una lección para la vida personal y profesional, pues cuando una persona pasa su tiempo sin estar pendiente de los demás, tiene confianza en sí misma y deja atrás los “sinsabores”, puede ser más feliz y además ser más exitosa. Y es que, en un proceso laboral o mejor en el crecimiento personal de una persona siempre va a ser necesaria la estrategia, usted tiene que saber mover las piezas para conseguir lo que quiere, claro, jugando limpio, entre más esté metido en lo suyo y enfocado en sus labores la probabilidad de llegar a la meta será más alta.

Por lo general, lo que suele suceder en una empresa o mejor entre los empleados es la insatisfacción por no tener lo que tanto desean, un buen salario, un buen cargo, reconocimientos salarios emocionales entre otras cosas más. Muchos viven cansados de su rutina y su única forma de desahogarse es pasársela quejándose y hablando mal de sus jefes, la empresa e incluso sus compañeros.

De hecho, las personas se están aburriendo tanto en sus empleos, que según el diario de Wall Street Journal, los jóvenes tan solo están 16 meses en promedio en un trabajo. Y no se trata una cosa solo de Millenials, afirma Hays, reclutadora de profesionales, pues esto también depende de las empresas,  ya que, “buscar y seleccionar bien a los colaboradores es vital para reducir la alta rotación laboral que hoy se vive. Las tendencias de reclutamiento han ido madurando conforme a los cambios que ha tenido el mercado laboral en los últimos años. El uso de tecnología en la gran parte de los procesos operativos de las empresas, la globalización y la alta competencia, crean una necesidad de procesos de reclutamiento especializados”, agrega Silvana Vergel, ejecutiva líder de Hays Colombia.

Aunque efectivamente hay empresas que no cuentan con el ambiente adecuado y las herramientas necesarias para que usted pueda trabajar productivamente y feliz, también es cierto que quien mantiene las buenas relaciones y la energía para estar bien en el trabajo es usted.

Por eso, hicimos un listado de ocho preguntas, para que con honestidad las responda y evalúe si es necesario que cambie de empleo, si lo que está haciendo no le gusta o si más bien se trata de un cambio de actitud. No se desanime, si los resultados no son los que esperaba, finalmente siempre hay tiempo para darle un giro a las cosas y mejorar su desempeño actual.

Estas son las ocho preguntas para medir su inteligencia según la página web ‘Lenguaje Corporal’:

  1. ¿Sabe cómo relacionarse con las demás personas?

Hay personas que aseguran ser muy serias en su trabajo porque “van a  lo que van y no buscan tener amigos” evitan la “compinchería” suelen decir. Sin embargo, esta actitud no solo puede pasar como antipática, sino que también le puede afectar en su vida profesional. ¡Ojo! no le estamos diciendo que le tiene que caer bien a todo el mundo, no, lo ideal es que usted identifique la personalidad de las personas para que así mismo las pueda tratar sin incomodarlas. Quizá estas mismas personas en un futuro sean las que le ayuden con algo en particular o lo recomienden para un mejor empleo.

  1. ¿Sabe cómo y cuándo decir “no”?

Se trata de coordinar la boca con la razón, si usted por X o Y motivo no quiere hacer algo porque considera que no debe o porque tienes razones de peso para negarse no le de miedo decir “no”. Esto es reconocer sus propios sentimientos, ser firme y tener carácter para las cosas, no crea que esta actitud lo hace amargado o antipático, todo lo contrario, cuando una persona dice “no” cuando realmente quiere hacerlo, afirma el respeto que se tiene a sí mismo. Es más, ningún líder podrá surgir si no cuenta con esta cualidad.

  1. ¿Se detiene a ayudar a otras personas?

Esta es la ley de la compensación. Pero no se trata de colaborar a otros por interés, más bien de no hacerse el de la vista gorda cuando un compañero está en apuros, pues aunque puede ahorrarse tiempo no ayudándole, eso solo  traerá mala empatías y cuando sea usted el que realmente necesite correr con algo y requiere de una ayuda se le van a negar o mejor serán ellos los que se hagan los desentendidos.

  1. ¿Confía en su intuición?

A veces es necesario arriesgarse, si fuera por la razón usted nunca se atrevería a hacer nada. La intuición puede llegar a ser una herramienta importante en la determinación de un  negocio o proyecto, es más, cuando lo haga más seguido aprenderá a evaluar su alrededor y lo más seguro es que su decisión sea efectiva. Así que ya sabe, arriésguese.

  1. ¿Cuándo se pone de mal humor, sabe exactamente por qué?

Todos tenemos malos días, simplemente hay momentos donde ciertas situaciones o comportamiento nos disgusta. La diferencia entre una persona que no es inteligente emocionalmente con una que sí lo es, es que la segunda se enfada con razón, tiene un fundamento lógico y después de contar hasta diez se asegura de considerar las opciones. Recuerde que una persona exitosa no se la pasa sonriendo todo el tiempo, más bien, reconoce cuando está de mal humor y sabe por qué.

6.¿Aprovecha sus debilidades?

Es la confianza que tiene en sí mismo, usted sabe cuáles son sus habilidades y además sabe sacarle provecho al máximo. Lo peor que puede hacer es compararse con los demás, pues siempre habrá alguien por encima suyo o por debajo y eso solo lo hará sentir vano y amargado. Evalúese ¿qué lo hace especial sobre las otras personas?

  1. ¿Presta atención?

La clave está en escuchar bien al interlocutor, no solo le demuestra que de verdad está interesado en lo que dice, sino que también puede ser más productivo. Ser multitasking no siempre es tan bueno, pues puede afectar su habilidad de relacionarse con los demás. Si usted no presta atención cuando se comunica, la otra persona no lo va a tomar en serio.

  1. ¿Siente curiosidad hacia los demás?

La curiosidad solo significa una cosa: interés. Si usted quiere aprender y conocer de temas nuevos, debe relacionarse con personas que sepan sobre ello y que lo asesoren, aproveche a los expertos cuando esté cerca de ellos, exprímales sus conocimientos, así usted estaría aprendiendo nuevas cosas y construyendo una red profesional que más adelante le pueda servir.

Fuente: finanzaspersonales.co 


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Cómo evitar una espalda adolorida por mala postura en el trabajo

El dolor de espalda se encuentra dentro de los diez primeros motivos de consulta, según ACEMI (Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral). En el 80% de los casos no es posible encontrar una alteración en la columna o la musculatura de la espalda que justifique los síntomas, y se presenta con mayor frecuencia en labores que involucren el manejo de cargas pesadas, que provoquen posiciones no neutras de la columna, que se desarrollen en medios vibratorios o que sean repetitivos.

Ahora bien, con una adecuada higiene postural es posible prevenir estos dolores. Si adaptamos nuestras actividades para disminuir el esfuerzo que se realiza con la espalda, estaremos protegiendo la columna.

Recomendaciones fáciles de aplicar:

  1. En el trabajo
  • Evita mantener una misma postura por largos periodos de tiempo. Alterna las actividades que requieren que estés de pie con las que realizas sentado o en movimiento. Descansa entre tareas o mínimo cada hora, al menos cinco minutos.
  • Si vas a estar de pie, revisa tu postura. ¿Tienes las rodillas juntas? ¿El abdomen relajado y la espalda curvada? Si es así, ¡cuidado! Estás sobrecargando tu columna. ¿Qué tienes que hacer? Te sugerimos alternar el apoyo sobre los pies, para ello ubica uno de los pies más elevado que el otro, ayúdate de un pequeño banco de madera y si no tienes uno a la mano, coloca un pie más adelantado del otro y cambia el apoyo posición cada cierto tiempo, así podrás relajar la espalda. Si la situación lo permite, camina unos pasos en lugar de permanecer quieto en un solo sitio.
  • Si vas a trabajar con tus brazos, verifica que estás a una altura adecuada, impidiendo que se presenten estiramientos o encorvamientos al intentar alcanzar los objetos.

Si la mayoría de la jornada estás sentado, tómate unos minutos para adaptar tu sitio de trabajo. Sigue estos consejos:

  • La silla debe ser regulable en altura, giratoria y con ruedas. El espaldar debe ser alto o que permita graduar la inclinación.
  • El borde superior de la pantalla del computador debe quedar a nivel de los ojos o algo por debajo.
  • Los pies deben estar colocados en el piso, con las piernas ligeramente elevadas para disminuir el esfuerzo en la espalda baja.
  • La cabeza y el cuello deben estar rectos con los hombros relajados.

La postura ideal es aquella en la que el ángulo de la articulación de la rodilla y de la cadera es de 90º, con la espalda sobre el respaldo, una forma sencilla de hacerlo es alinear las orejas sobre los hombros y, los hombros sobre los muslos.

Como movilizar objetos correctamente

Antes de iniciar, evalúa si es posible empujar el objeto en lugar de levantarlo. En todo momento mantén los pies abiertos para mejorar el equilibrio y evita arquear la espalda.

  • Levanta el peso en diagonal, usando los dos brazos y acercándolo a tu cuerpo, así disminuyes la fuerza que recae sobre la espalda.
  • Flexiona las rodillas, gira el cuerpo con los pies y no con la columna al cargar el objeto.
  • Si vas a apoyar la carga en el hombro, la mayor parte debe quedar hacia adelante.

 

  1. En la vida diaria
  • Al conducir, la espalda debe estar apoyada en el respaldo, con las rodillas alineadas con la cadera en un ángulo recto, y los pies alcanzando los pedales sin esfuerzo. Mientras conduces, debes sentarte derecho, con los brazos semiflexionados, sujetando el volante con las dos manos.
  • A la hora de dormir la mejor postura es de lado, flexionando ligeramente las extremidades, en posición fetal. Así, la columna soporta menos peso y los músculos se relajan.

Fuente: cuidatequeyotecuidare.com 


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¿Cómo prepararte para buscar empleo?

por Margarita Restrepo Gómez

Ya sea para conseguir tu primer empleo o porque las circunstancias te han llevado a buscar uno nuevo, es importante que estés preparado. Hay algunas recomendaciones sencillas que puedes poner en práctica para facilitarte el camino.

Antes de participar en una convocatoria laboral, consulta la información pertinente acerca de los requisitos y determina cuáles podrían ser valores agregados para tu postulación. Asimismo, cuáles son esos puntos a tu favor que te hacen sobresalir aumentan tus posibilidades de obtener el trabajo.

Mantén tu hoja de vida actualizada

Después de obtener un trabajo archivas tu hoja de vida y, cuando la necesitas nuevamente y debes actualizarla, es muy difícil recordar las fechas y los nombres exactos de cursos que realizaste o los detalles de los logros que obtuviste en el tiempo transcurrido. Para evitar este inconveniente, actualiza tu currículo cada que ocurra algo destacado en tu vida laboral.

Ilustración de alguien revisando una hoja de vida para saber si está actualizada

No pares de fortalecer tu formación académica

En universidades y plataformas virtuales encuentras cursos y diplomados interesantes para actualizar y complementar tu formación profesional. El mundo y el conocimiento se mueven a un ritmo muy acelerado y no puedes quedarte atrás. Prepárate para afrontar los retos de las empresas y, en general, del mundo del trabajo.

Mantenerte en constante aprendizaje es bueno para la salud y el desarrollo de tu cerebro, así como para desenvolverte mejor en tus relaciones personales.

Foto de una persona estudiando para mantenerse actualizada y ser competitiva en el mundo laboral

Define con claridad lo que estás buscando

Aclara aspectos importantes que buscas en un empleo, como el salario al que aspiras, el tipo de empleador y de contrato que anhelas, la ubicación de la empresa, los horarios del trabajo, entre otros, y postúlate a las opciones que mejor se adapten a tu plan.

Recopila los soportes que incluirás en tu currículo

Elabora una carpeta organizada con todos los certificados y cartas laborales de trabajos o estudios previos y adjúntalos a tu hoja de vida. Envíalos a las empresas si te los piden. Es un asunto de orden y conciencia en torno a tu información personal y tu experiencia laboral.

Revisa tus perfiles en redes sociales

Con el auge de las redes sociales, muchos empleadores han optado por revisar los perfiles públicos de los aspirantes para encontrar más información. Piensa: si una persona ingresa en este instante a tu perfil de Facebook o a tu cuenta de Twitter o Instagram, ¿qué pensará?¿Te contratará? Sé sensato y cuidadoso con el contenido que compartes.

Redacta una carta de presentación

Las cartas de presentación permiten que el posible empleador tenga información más detallada sobre la persona, además de la que hay en la hoja de vida. Escríbela, pero no te extiendas mucho. Una página es suficiente. Incluye información general sobre ti, tu formación profesional, tu experiencia laboral y tus expectativas frente al trabajo.

Prepárate y practica para las entrevistas

Hay preguntas generales que escucharás en muchas entrevistas de trabajoEscribe posibles respuestas a estas preguntas y practica la forma en que puedes responderlas con mayor elocuencia, así evitarás que te tomen por sorpresa. Para saber qué decir y qué no en una entrevista de trabajo, te invitamos a visitar este artículo aquí.

Foto de una mujer practicando con alguien qué responder y qué no en una entrevista de trabajo

Participa en convocatorias de trabajo online

Las bolsas de empleo virtuales albergan un gran número de oportunidadesMantente activo en la consulta de estas fuentes para que participes en las convocatorias que se adapten a tu perfil profesional.

Ten en cuenta también para conseguir empleo:

  • Antes de presentarte a una compañía, indaga sobre ella. Lo básico es conocer su misión y filosofía.
  • Mantén un reporte de las convocatorias a las que te has presentado y los resultados obtenidos.
  • Prepara las preguntas que quisieras hacer a un empleador potencial.
  • Llega siempre a tiempo a las entrevistas de trabajo y no descuides tu presentación personal.
  • Inscríbete en LinkedIn y plataformas similares para crear redes de contactos profesionales.
  • Capacítate en competencias generales que puedan darte un valor agregado ante otros aspirantes.
  • Aprende un segundo idioma y fortalece tus habilidades informáticas.
  • Recuerda que la primera impresión es fundamental a la hora de obtener un empleo. ¡Cuida todos los detalles para que te destaques!

¿Qué es lo más difícil de conseguir trabajo? Cuéntanos en un comentario.

Fuente: https://www.sura.com/blogs/calidad-de-vida/como-prepararte-para-buscar-empleo.aspx


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Qué responder cuando en la entrevista preguntan “Cuál es tu mayor debilidad?”

Repasamos las posibles preguntas en una entrevista de selección, hoy vamos a hablar de la famosa pregunta “¿Cuál es tu mayor debilidad?” que suele ser uno de los momentos que menos gusta a los candidatos, y que se convierte en una situación incómoda, ya que en ocasiones la mente se queda en blanco y no se sabe que responder. Descubre cómo puedes hacerlo sin caer en el cliché.

¿Qué pensamos cuando contestamos eso? – pues que tenemos que buscar algo que aunque en apariencia sea negativo, en realidad te esté dejando fenomenal

Lo malo de esto? que los seleccionadores se las saben todas.

Primero, porque todo seleccionador en algún momento ha sido candidato, o sea que se ha preparado también esta respuesta,

Segundo: porque TODOS los candidatos dicen lo mismo.

Y yo me pregunto: ¿no deberíamos SALIRNOS como país y rozar los máximos de resultados empresariales si realmente todos los trabajadores fuéramos TAN perfeccionistas y TAN exigentes con nosotros mismos y con los demás como decimos en las entrevistas?

¿O es que algo no cuadra y resulta que no todos son realmente tan perfeccionistas? No sé, mira a tu alrededor a tus compañeros: ¿son todos TAN perfeccionistas y exigentes consigo mismos? Poseso.

Y es que cuando das una de estas respuestas enlatadas, es el equivalente a “escupir hacia arriba“: la persona que tienes delante se da cuenta que estás evitando responder la pregunta, y puede sacar una de dos conclusiones:

Una: que no te conoces lo suficiente ni tienes suficiente capacidad de autocrítica.

Uf, no son buenas características en un profesional, porque esto significa que tampoco vas a aceptar la crítica de otros, vas a ser rígido, te va a costar mucho corregir errores, etc. Malo.

Dos: O puede sacar otra conclusión, casi peor: que abiertamente estás mintiendo. Y la imaginación del seleccionador puede ser muy creativa, y a saber qué es lo que se está imaginando que hay detrás de una mentira así…

Entonces, de qué manera enfrentar esta pregunta? Diciendo la verdad. No tiene que ser TODA la verdad, pero siendo sincero! Me explico:

Primero entiende que el seleccionador cuenta con que NADIE es perfecto. PERO prefiere no llevarse sorpresas. No quiere tener que averiguar que eres un asesino en serie una vez que estás dentro de la empresa, sabes qué te quiero decir?

Tú tienes debilidades igual que todo el mundo y seguro que no son que eres demasiado exigente contigo mismo o que te entregas demasiado a la empresa.

Pero deben cumplir dos claves:

Lo primero, que des una debilidad REAL pero que elijas una que NO afectaría sustancialmente al trabajo que vas a hacer.

Por ejemplo: si vas a ser responsable de atención al cliente, no puedes decir que pierdes los nervios en cuanto alguien te lleva la contraria. O si vas a ser secretaria de dirección, no puedes decir que eres desorganizada.

Y lo segundo, es que SIEMPRE debe ir acompañado de el CÓMO estás haciendo para superarla.

Tal vez te cuesta mucho no tener la razón, pero ya has dado el paso de disciplinarte a escuchar las opiniones de los demás y aceptar que no eres infalible. Tal vez has tenido siempre tendencia a procrastinar ciertas tareas, pero de un tiempo a esta parte has adoptado la filosofía de “lo que menos me gusta, lo primero” y estás cambiando tu forma de actuar.

No es para que uses estos ejemplos, es para que entiendas a qué me refiero.

Créeme: el hecho de que seas capaz de identificar una debilidad, de reconocer que lo es y de tener la suficiente disciplina como para trabajar para superarla, transmite características en ti que te hace MEJOR que el que dice que no tiene debilidades.

Espero que te sirva, que lo pongas en práctica y que me lo cuentes!!!

Fuente: por  de zumodeempleo.com


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Precisan temporalidad de la condición más beneficiosa entre la Ley 100 y la Ley 797

La Corte Suprema de Justicia hizo una amplia explicación del principio de la condición más beneficiosa y la temporalidad de su aplicación en el tránsito legislativo entre la Ley 100 de 1993, que creó el sistema de seguridad social integral, y la Ley 797 del 2003, que reformó algunas disposiciones de la Ley 100 y entró a regir el 29 de enero del 2003.

Inicialmente indicó que esta figura es un mecanismo que busca minimizar la rigurosidad propia del principio de aplicación general e inmediata de la ley y protege a un grupo poblacional que goza de una situación jurídica concreta, esto es, el cumplimiento de las semanas mínimas exigidas por la reglamentación derogada para acceder a la prestación, y al ser excepcional su aplicación necesariamente es restringida y temporal. (Lea: Precisan requisitos de tiempo de cotización para acceder condición más beneficiosa)

De igual forma, explicó que tiene las siguientes características:

(i)Es una excepción al principio de la retrospectividad

(ii)Opera en la sucesión o tránsito legislativo

(iii)Procede cuando se predica la aplicación de la normativa inmediatamente anterior a la vigente al momento del siniestro

(iv)Entra en vigor solamente a falta de un régimen de transición

(v)Protege las expectativas legítimas de las personas que poseen una situación jurídica y fáctica concreta

(vi)Respeta la confianza legítima de los destinatarios de la norma.
Por otro lado, explicó que a falta de normativa expresa este principio surge como un puente de amparo construido temporalmente para que transiten entre la anterior y la nueva ley aquellas personas que tienen una situación jurídica concreta, con el único objetivo de que en la medida que lo recorren paulatinamente vayan construyendo los niveles de cotización que actualmente se exigen. (Lea: ¿Condición más beneficiosa permite aplicar un régimen diferente al inmediatamente anterior para pensión de invalidez?)

En virtud de ello, indicó que el tiempo de permanencia en esta “zona de paso” entre la Ley 100 y la Ley 797 es de tres años, el cual fue dispuesto por esta última normativa­ para que los afiliados al sistema de pensiones reúnan la densidad de semanas de cotización y una vez verificada la contingencia de la muerte los causahabientes puedan acceder a la prestación correspondiente.

Así las cosas, solo es posible que la Ley 797 difiera sus efectos jurídicos hasta el 29 de enero del 2006 exclusivamente para las personas con una expectativa legítima, garantizando así, de forma interina pero suficiente, la cobertura del sistema general de seguridad social frente a la contingencia de la muerte, bajo la égida de la condición más beneficiosa. (Lea: Principio de favorabilidad se extiende a normas relacionadas con prestaciones sociales periódicas)

Después de esta fecha no sería viable su aplicación, pues este principio no puede convertirse en un obstáculo de cambio normativo y de adecuación de los preceptos a una realidad social y económica diferente, toda vez que es de la esencia del sistema el ser dinámico, jamás estático (M. P. Fernando Castillo Cadena y Gerardo Botero Zuluaga).

Corte Suprema de Justicia, Sala Laboral, Sentencia SL-46502017 (45262), Ene. 25/17

Fuente: www.ambitojuridico.com


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Reprograma tu mente ante el desempleo

Santiago Vázquez Blanco, coach especialista en psicología positiva, afirma que la felicidad se divide en porcentajes: 50% es producto de la personalidad, 10% corresponde a situaciones externas y 40% depende de cómo el individuo responde y actúa ante las situaciones. Bajo esta fórmula, dependería de cada uno ‘hundirse’ o salir adelante ante una situación crítica como estar desempleado.

Sin embargo, salir airoso no es sencillo. “Hay que entrenarse en generar un dialogo sano con uno mismo y trazar opciones para crecer en estos momentos. Centrarse en negativismos como ‘qué mala suerte’, ‘no sirvo para nada’, es lo que sucede la mayoría de veces. Y eso sólo sirve para desahogar, no para avanzar”, afirma el doctor en economía por la Universidad de Santiago de Compostela, en España.

Generar una reacción positiva ante un evento traumatizante, como perder el trabajo, es una propuesta de la psicología positiva, especialidad que surge en los 90, y estudia las bases de la felicidad y del bienestar. Vázquez Blanco, director de Recursos Humanos de la empresa de telecomunicaciones R, explicó que tener cierto nivel de optimismo en estos escenarios requiere entrenarse con acciones donde se ponga en práctica trabajar el autocontrol, conocer y cultivar las fortalezas con experiencias más allá del empleo y definir un propósito de vida, algo que generalmente no se enseña en las escuelas.

Partir del propósito de vida consiste en entender para qué se es bueno, más allá de elegir y desempeñar cierta carrera. Este es el principal detonante para reentrenar hábitos en escenarios adversos. Este enfoque se imparte en asignaturas sobre felicidad en Harvard, en la Universidad de Michigan o en TecMilenio, en México. Hoy, a diferencia de hace una década, se viven acciones que generan “más miedo” en la gente, apunta el especialista.

“Es la cultura del temor, todas las mañanas puedes recibir una llamada de despido, ves un mercado laboral difícil, no estamos preparados para gestionar esa realidad. En consecuencia, se practica la negatividad extrema o el proteccionismo ante ciertas circunstancias”, añadió durante su participación en el Foro de Ciencias de la Felicidad, organizado esta semana por TecMilenio.

REPROGRAMAR EL OPTIMISMO

Los desempleados tienen tres veces más riesgo de presentar depresión, ya que hay una correlación directa entre esos dos factores, según un estudio de la Universidad de Emory, en Atlanta. Pero también hay una relación directa entre autoconocimiento personal y lograr un contrato, aún con un mercado laboral difícil, mencionó Rosalinda Ballesteros, doctora en estudios humanísticos.

Poner buena cara a estar sin trabajo no es fácil, pero atendiendo a que 40% de la felicidad recae en acciones individuales, se puede trabajar ciertos hábitos para atender el desempleo con otra actitud. Esto implica:

Cuida lo que dices. La felicidad, según especialistas en psicología positiva, es un bien escaso. Por ello hay que evitar desgastar la energía en expresiones verbales negativas y centrarse en cómo y hacia dónde orientar la búsqueda en algo que cubre el propósito de vida. Eso no significa perder de vista el tema económico, pero sí evitar caer en el club de las víctimas de ‘nadie me contratará’. “Estar desempleado no es estar ‘en paro’ personal, es momento de ver qué otras cosas se pueden hacer y romper paradigmas de sólo sirvo en una industria”, comentó Santiago Vázquez, también autor de ‘La felicidad en el trabajo…. Y en la vida’.

Deja las expectativas para otros. Otro problema al buscar trabajo es esforzarse “hasta el agotamiento” en buscar la felicidad laboral donde no existe, como anhelar trabajos como los que tienen amigos y conocidos o pensar que con otro jefe la vida sería diferente. Ser realista en lo que tienes y lo que quieres disminuye la frustración de conseguir la “maxi oferta laboral” y de idealizar la propia búsqueda laboral.

Cultiva tus fortalezas. El trabajo es una fuente potencial de felicidad, aporta más allá de lo económico y, por ello, ante el desempleo puede venir la depresión. Es ahí donde hay que dar un giro a las acciones: deja de batallar tus debilidades y aprovecha este tiempo en cultivar tus fortalezas con un curso gratuito, empezar un diario donde no sólo planifiques tu vida, sino donde redescubras tus puntos fuertes. Ocio, amigos o escuela son núcleos para explotar las fortalezas que pensabas perdidas.

“Dicen que cuando empiezas una carrera te contratan por tu capacidad técnica, pero pueden despedirte por tu incompetencia emocional. ¿Por qué no entender que la emoción negativa del desempleo es un buen entrenamiento para saber qué has hecho bien y donde debes cambiar por haber errado profesionalmente?”, subraya Vázquez Blanco.

Fuente: http://ivonnevargas.com.mx