Planteémonos dos situaciones muy comunes, a menudo deseadas y a la vez extremadamente difíciles de lograr:

  1. Encontrar el trabajo que deseo
  2. Adelgazar 10 kilos

Y ahora pensemos… ¿en cuántos casos se nos pasa la vida entera y no hemos logrado ninguno de estos objetivos? porque, al final:

  1. Nos hemos terminado conformando con un trabajo alimenticio cualquiera cobrando una porquería, trabajando por debajo de nuestras capacidades, arrastrando una constante sensación de infelicidad e insatisfacción.
  2. Nos hemos seguido comprando esa talla XL, perdiendo parte de nuestra autoestima, perdiendo parte de nuestra salud, arrastrando una constante sensación de amargura y de frustración.

[Vaya por delante que los detalles sobre el tema de adelgazar son a propósito de este post, y deben entenderse en este contexto. Quien se encuentre feliz con sus kilos de más, genial! –no estoy arengando al adelgazamiento indiscriminado- y en cualquier caso, adelgazar siempre debe hacerse bajo la supervisión de un profesional. ]

Quien quiere lograr uno de estos objetivos, se encuentra con una situación actual que desea cambiar para que su situación futura sea la contraria:

Pasar de A) no tengo el trabajo que deseo a B) tengo el trabajo que deseo

y de A) Tengo 10 kilos de más a B) No tengo 10 kilos de más.

El planteamiento es claro, el quid de la cuestión es: qué hago para pasar de A) a B)?

1. Decidiendo

¡Voy a adelgazar! A partir de ahora intentaré beber al menos dos litros de agua al día y me voy a comprar unas barritas de granola (o lo que sea) para sustituir una comida y voy a intentar comer muchas más verduras.

¡Voy a conseguir el trabajo que quiero! Miraré en los portales de empleo todos los días qué ofertas hay que sean interesantes, mandaré mi CV a todos mis familiares y amigos y me voy a intentar apuntar a un curso de Social Media que me puede abrir mchas puertas.

¿Qué posibilidades crees tú que tienen esas personas de pasar de A) a B)? ¿Crees que lo conseguirán?

Do or do not. There is no try ~ Maestro Yoda

[Haz o no hagas. Intentar no existe]

Si lo has visto claro, por propia experiencia (como yo) o por intuición (yo también), y te encuentras en la misma tesitura, ahí va, sin anestesia, la primera de las dos claves que debes grabarte a fuego si realmente quieres llegar a B):

Decide un plan de transición y disciplínate para no abandonarlo.

Lanzarse a lograr un objetivo relevante, que puede cambiar tu vida o tu forma de verla, que te va a aportar tanta alegría y te va a llenar de energía, no puede dejarse al azar, la voluntad de lo que te apetezca (o no) hacer cada día. Dicho lo cual, no te digo que tengas que ponerte extremista con el tema, pero sí debes entender que si la consecución de estos objetivos dejas que dependa de tu negociación diaria contigo mismo, vas por mal camino.

Este punto va de facilitarte las cosas al máximo a partir de mañana. Y lo haces tomando hoy las decisiones que sabes que vas a tener que tomar en este proceso, y así evitarte perder el tiempo, la concentración y la paciencia. Estructurar el camino es la clave, especialmente al principio, esa estructura te permitirá ir desarrollando hábitos y cada vez será más fácil. Lo que hoy te parece imposible, te saldrá natural.

Es decir, tienes que evitar estar negociando contigo mismo cada día cada paso que tienes que dar, eso es extenuante y te aseguro que el demonio acaba venciendo siempre al ángel en esta batalla. Facilítate las cosas.

En el caso de la búsqueda, planifica tu estrategia para el próximo mes y define los pasos que tienes que dar en base a tu objetivo. Identifica dónde están los ojos y las orejas de las personas que pueden estar interesados en contratarte y define la estrategia para que tu producto –tu trabajo- llegue hasta ellos. En el caso del régimen define de antemano los platos exactos que vas a comer y cenar cada día, hazte los menús y la lista de la compra.

Y pégate a tu plan como si fueras un imán.

Y también planifica ratos libres para  olvidarte de tu plan por unas horas, para reoxigenarte, para admirar las flores por el camino, para renovar las ganas. Esto es fundamental.

2. Sudando

¿Sabes el dicho “Sin dolor, no hay ganancia”? pues eso. Por desgracia. Parte de tu compromiso va a tener que ser salir de la zona de confort. Va a tener que ser pasar por momentos no tan agradables donde desafíes tus propios límites y tu propios planteamientos. Vas a tener que comprometerte a hacer cosas tangibles, a salir “ahí fuera”, al ruedo, a mostrar lo que vales no sólo en palabras y no sólo detrás de un ordenador.

Vas a tener que sudar tus ansiedades, tu corte y tus miedos. Tendrás que demostrarte a ti mismo que un poco de “dolor” no impedirá que hagas el esfuerzo, que valdrá la pena el resultado final.

If you are going through hell, keep going ~ Winston Churchill

[Si estás pasando por un infierno, sigue andando]

Tendrás que ponerte delante de la gente del sector o área de tu interés para que te conozcan, tendrás que hablarles de lo que tú eres capaz de hacer, tendrás que vender tu producto (tu trabajo). A lo mejor tienes que aprovechar una posibilidad de impartir un curso o de dar una charla. O de asistir a una conferencia y echarle narices para levantar la mano y preguntar. Tendrás que hacer lo que hayas definido en tu estrategia para que se te conozca y reconozca como experto solucionador de lo que sea que tú soluciones.

Exactamente igual que se aplica al momento de la pérdida de peso: o te decides a sudar la camiseta al menos cinco días por semana o limitarte a cerrar el pico será mucho más duro y mucho menos sano. Deberíamos aprender mucho de países occidentales que entienden mente y cuerpo como un todo, que entienden que sin un cuerpo sano, trabajado, oxigenado, la mente funciona mucho peor. No como nosotros, que parafraseando a mi admirado Sir Ken Robinson“parece que tenemos el cuerpo sólo como medio de transporte para llevar a la cabeza de reunión en reunión”.

3. Aguantando

Esta, cualquiera que haya hecho un régimen, la pilla rápido: cuando llevas una semana con el pico cerrado, manteniendo a duras penas las tentaciones fuera de tu boca, royendo un trozo de lechuga mientras preparas la bechamel para la lasagna que se van a tomar los demás… y la báscula no se mueve… la bestia dentro de ti explota, ruge y se lanza a devorar su presa: la nevera.

La disciplina es hacer lo que debo hacer cuando lo debo hacer aunque no me apetezca hacerlo ~ Mack Newton

Hay que ser realista, darse tiempo para que los nuevos hábitos se engrasen y comiencen a andar solos, hay que ser perseveranteProbablemente esa palabra es la que marca realmente la diferencia entre la gente que tiene éxito en lo que se propone y la que no. Creo que esto ya lo he dicho antes: ni la belleza, ni el talento, ni el coeficiente de inteligencia, ni el colegio al que hayas ido. Señores: PERSEVERANCIA es la pócima de la vida.

En resumen:

Confía en tu plan. Hazlo de manera realista, poniéndote objetivos a corto plazo hasta lograr el largo plazo, ve dando pequeños pasos con los que te puedas comprometer fácilmente. Ten paciencia y persevera. Dar constantes vueltas a lo que sí/lo que no/lo que me apetece/lo que no, comienza a abrir las grietas por las que se te escapa tu objetivo.

Fuente: María Luisa Moreno Cobián de zumodeempleo

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